Cuando hablamos de vitamina K, solemos pensar en una única vitamina relacionada con la coagulación de la sangre. Sin embargo, la realidad es mucho más interesante: existen diferentes tipos de vitamina K con funciones distintas y clave para la salud.
En este artículo te explicamos de forma clara qué es la vitamina K, que diferencias hay entre sus formas y por qué deberíamos prestarle más atención en nuestro día a día.
¿Qué es la vitamina K?
La vitamina K es una vitamina liposoluble esencial, lo que significa que nuestro cuerpo la necesita para funcionar correctamente, especialmente para activar ciertas proteínas importantes.
Su nombre proviene del alemán “Koagulation”, ya que fue descubierta por su papel en la coagulación sanguínea.
Vitamina K1: la aliada de la coagulación.
La vitamina K1 (filoquinona) es la forma más conocida y abundante en la dieta.
Se encuentra principalmente en alimentos de origen vegetal;
- Espinacas
- Acelgas
- Brócoli
- Lechuga
- Kale
- …
Su función principal es activar las proteínas necesarias para la coagulación de la sangre.
Sin suficiente vitamina K1, el cuerpo tendría dificultades para detener hemorragias.
Vitamina K2: la clave para huesos y arterias
La vitamina K2 (menaquinona) es menos conocida, pero igual o incluso más interesante desde el punto de vista de la salud a largo plazo.
¿Dónde se encuentra?
- Alimentos fermentados
- Quesos (cuánto más curados, más vitamina K2)
- Yema de huevo
- Hígado
La vitamina K2 ayuda a dirigir el calcio en el cuerpo:
- Favorece que el calcio se fije en los huesos
- Evita que el calcio se acule en las arterias
Por eso, este tipo de vitamina K es clave para la salud ósea y la prevención de calcificaciones vasculares.
¿Por qué casi siempre se habla solo de “vitamina K”?
→ Históricamente, se estudió primero su papel en la coagulación.
→ Las recomendaciones oficiales se basan sobre todo en la K1.
→ La deficiencia grave es poco frecuente.
Por eso, muchas veces se simplifica todo bajo el término “vitamina K”, aunque no refleje toda la realidad.
¿Por qué es importante en tu día a día?
Una ingesta adecuada de vitamina K no solo ayuda a coagular la sangre, sino que también puede influir en:
- La salud de tus huesos
- El mantenimiento de tus arterias
- El equilibrio del calcio en el organismo
Para asegurarse un buen aporte de vitamina K desde Nufittwins te recomendamos:
→ Incluye verduras de hoja verde a diario.
→ No elimines grasas saludables de tu dieta (mejoran su absorción).
→ Añade alimentos fermentados a tu dieta.
→ Mantén una alimentación variada y equilibrada.
En nutrición, los pequeños detalles marcan la diferencia. Y la vitamina K es un gran ejemplo de ello: no es solo una vitamina, sino un grupo con funciones clave para tu salud.
Entender esto nos permite ir un paso más allá en el cuidado del cuerpo, no solo evitando déficits, sino optimizando nuestra salud a largo plazo.
